Horizontes Divididos

Publicado el 27 de Julio, 2006, 20:12

Problema Tanta actividad mía en el blog incluso me impresiona a mi mismo, pero la historia del pasador de marrones debe ser contada.

De todos es sabido que cuando llegan los problemas, maricón el último -por favor, no se me ofendan xD-, tanto es así que puede llegar a convertirse incluso en deporte nacional, es más, estoy absolutamente seguro que más de un atleta ganador de los 100 metros lisos anteriormente trabajaba -o incluso sigue haciéndolo, este entrenamiento muchos lo querrían- en alguna empresa en la que al que le cae el marrón tiene 10 años de maldición.

Todo esto viene por el descubrimiento del pasador de marrones. Un ser capaz de adjudicarle el marrón a otra persona diferente, sea quién sea, y que esta incluso se lo llegue a agradecer, es un artista. Me ha llegado hasta a parecer que le ha colado uno al cartero y eso que no tiene nada que ver la actividad que este elemento procesa con respecto a la del cartero y el hombre encantado y feliz de comerse un marrón así de marras.

Tal es su habilidad que incluso ha tenido tiempo para aleccionarnos, a unos mejor que a otros claro está. Hoy se han comprobado los resultados. Un compañero ha ejercitado el viejo arte del pasar marrones al primero que pasa con buen resultado -mierda, ya he contado el final de la película-.

Estaba mi compañero -no sentimental, que quede claro, las chicas guapas pueden escribirme al correo que anda por aquí y las otras tambien xD- intentando arreglar un problema que presentaba la aplicación sobre la que trabajamos con el que lleva ya 4 días de intenso trabajo y recibe una llamada de "los de arriba" diciéndole que tiene que solucionar una cosa cuanto antes, puesto que la aplicación en su fase final -la aplicación en el usuario- ha dado un fallo relacionado con lo que él había hecho previamente en otra corrección de errores. Vamos, que el error que llevaba 4 días solucionando, dándose de ostias con él sin parar dejaba de tener prioridad en absoluto y el nuevo error pasaba a ser el rey del baile.

Pues mi compañero ni corto ni perezoso no sólo no ha dado la prioridad que se merecía el nuevo error, sino que ha seguido con el análisis de su anterior error ya que parecía que lo tendría controlado para hoy pero no ha sido así. La ley de Murphy dice que si algo puede ir mal irá mal, y estoy seguro que el tal Murphy este sacó todas sus leyes -no sé cuantas hay pero son unas cuantas- en función de los problemas que ocurren con la informática y vió que se podían extrapolar a la vida real.

Así que llegando al final del turno de trabajo - las 14:00 horas -, 6 horas después de empezar, ha llegado a la conclusión de que no acabaría para hoy y es más, tampoco le daría tiempo de solucionar la más prioritaria, por lo que -aquí es donde uno tiene que tener la clase y sangre fría para pasarle el marrón a otro y que encima te lo agradezca- ha llamado a "los de arriba" -en otras versiones como la de un avión que es estrella en una isla en medio de la nada los de arriba bien podrían ser los otros- diciéndoles que le era imposible solucionar la petición más prioritaria puesto que para ello tenía que solucionar antes la anterior ya que entraba en conflico una con otra y por otro lado, tampoco podría solucionarla ya que se había cogido el día siguiente de vacaciones y no estaría.

Tras un rato conversando con los que manejan el cotarro, no sólo le quitaron dicho error que tenía que solucionar sino que incluso llegarón  a darle las gracias por solucionar a última hora el problema del error con el que llevaba más tiempo que causaba conflicto con el otro -aún quiero ver ese error xD- y le acabaron deseando felices vacaciones.

Señores, está visto que para esto hay que nacer, pero tan importante como el nacer es el tener un buen maestro y este pupilo creo que ha alcanzado ya el rango de pastor de almas marroneras.

Por surzin, en: Personal