Horizontes Divididos

23 de Septiembre, 2005


Publicado el 23 de Septiembre, 2005, 10:33

Recuerdos Esta mañana, mientras leía los blogs y demás que suelo mirar cada día he visto este artículo en Microsiervos.

Tratan el mismo tema que en un post anterior en este blog. La verdad es que progresivamente, los anuncios de televisión, prensa escrita e incluso radio han ido incorporando el sexo de forma tal, que ahora nadie concibe que se anuncien zapatos, sin que la modelo esté desnuda sobre un caballo -me refiero al anuncio que protagonizó, si no me equivoco, Paulina Rubio-.

En fin, de aquí a unos años o todos naturistas o todos con sotana.

Por surzin, en: General

Publicado el 23 de Septiembre, 2005, 9:29

Día 5: De las taquillas y las compras compulsivas

Tras 3 horas de viaje llegamos a Tokyo. En la estación central cogemos la Yamanote line (linea circular de Tokyo) y nos dirigimos hacia Ebisu. Ahí se encontraba el hotel cápsula que habíamos elegido, el Siesta (el nombre tuvo mucho que ver en la elección ^_^). Al llegar a la parada no sabíamos como llegar así que volvimos a preguntar, como no, a otra chica bastante mona (tiene gracia que le preguntemos a una chica por un hotel que es solo de tíos, pero somos así :p). La cosa es que la chica, que no sabia donde estaba el hotel, se dio un paseo con nosotros para encontrarlo, increíble, muy simpática la chica. Al entrar al hotel, nos dimos cuenta que el único sitio donde dejar las cosas eran unas taquillas de pago, y solo quedaba una. Como no, no cabían todas, así que me di un paseo de nuevo hasta la estación para dejar la mía en una taquilla de la estación y volví a buscar al resto. Con todo ya resuelto, nos fuimos a la estación de Shibuya, en busca de la famosa torre Mandarake. Al salir de la estación, ya salió a relucir el autentico Tokyo, gente haciendo Cosplay en la calle, edificios altos llenos de luces, gente en cantidades inmensas, y los famosos pasos de zebra kilométricos y en todas direcciones.


Tras preguntar a un grupo de chicas que prácticamente se escondieron de nosotros, fui a preguntar a un policía que me saco un plano, a pesar de que se podía ver los sitios que me decía desde donde estábamos. Después de seguir las indicaciones del policía, llegamos hasta nuestro destino y nos quedamos un poco sorprendidos al ver que el cartel indicaba unas escaleras que tiraban hacia el subterráneo, así que bajamos y bajamos, creo que un par de pisos para darnos cuenta mas tarde de que había ascensores :$.

Al llegar abajo se nos abrieron los ojos como nunca. Pasillos y pasillos, muñecos y figuritas a montones, llaveros, maquetas, dvds, videojuegos, consolas (incluso antiguas y también juegos), música, cromos, cartas, dibujos originales y por supuesto, mucho manga. Las estanterías de manga eran inmensas, y no como aquí con la portada hacia la gente, allí lo único que veías era el nombre, con lo que en cada pasillo había miles y miles de comics. Imposible vérselo en un momento, estuvimos allí dentro mas de 2 horas. Después de una buena compra (no seria la ultima en ese lugar), fuimos a comer, pero de camino nos paramos en una sala de recreativos a echarnos unas partidas y vimos el TOP KIOSKO.

Tras esto fuimos a comer en un local, en un segundo piso desde donde podíamos ver bastante el paisaje (edificios y mas edificios, vamos, que no se veía nada). Comimos pollo frito, arroz, alguna verdura extraña y un liquido algo raro que no me termine. Bastante rico, y por poco precio otra vez. Después de descansar y ver nuestros muñecos otra vez, nos dirigimos hacia Akihabara. Y allí vimos mas Tokyo característico, mas torres y torres de compras todas excesivamente iluminadas y mas abundancia de gente. Akihabara se trata de un barrio de compras, en realidad es una manzana un poco grande, no podría llegar a llamarse barrio, toda llena de tiendecitas y puestos (a veces parece que estas en el mercadillo de un pueblo), ademas de edificios de varias plantas. Allí se nos mostró también el lado pervertido de la cultura japonesa, cuando empezamos a ver edificios enteros dedicados a la pornografía, increíble, cada piso dedicado a una cosa, desde la planta de los dvds hasta la planta de los juguetes femeninos, pasando por la planta de los disfraces para chicas (en la pared había fotos de las chicas que habían comprado disfraces, con ellos puestos). Pasamos toda la tarde en Akihabara, y al final me compre una cámara digital superchula (la ultima Canon IXY de 7.1 megapixels que anuncian en todas las estaciones de tren y de metro del país). También probamos la forma japonesa de hacer batidos, en un vaso se meten cubitos del sabor que tu quieras y luego se le echa leche, mientras remueves, los cubitos se van deshaciendo y se va haciendo el batido, genial.

Dado que no había limite de entrada en el hotel por la noche, decidimos irnos a dar una vuelta por Roppongi. Tras preguntar varias veces, al final llegamos, y nada mas llegar empezó el agobio. A cada paso que dábamos nos salía un americano negro que nos decía de ir a nosequelocal de fiesta, que tenia chicas para nosotros y que lo pasaríamos bien (típicos locales para extranjero y japoneses con pasta que están solteros, donde tienen varias chicas que trabajan allí para que soben a la clientela y le hagan perder el control hasta que consiguen que se dejen las pelas a base de bebida para luego sacarlos por la puerta de atrás donde los espera un taxi para llevar al cliente a su casa, todo muy bien montado). Ademas había montón de karaokes, que esta bastante bien, pero íbamos los cuatro solos. Cenamos en un restaurante situado en una planta alta de un edificio, muy bonito todo, pero fue el sitio donde mas nos cobraron por comer y menos comimos. Después de cenar hicimos el recorrido a la inversa (en realidad Roppongi es prácticamente una calle), y casi al final nos paramos para entrar en un local, que resulto estar vacío. De vuelta a la estación, nos encontramos con una ambulancia (otra vez) y varias personas borrachas alrededor mirando. Hartos del inmundo espectáculo nos fuimos al hotel. Miguel se fue a la cápsula, Natxo y JK se fueron a una cantina al lado del hotel a tomar unas cervezas y yo me fui a una cabina a llamar a Keisuke para quedar para el día siguiente, a pesar de lo que pensaba, Keisuke seguía hablando bastante bien el castellano. Después de esto volví al hotel y me metí en la cápsula, al rato aparecieron Natxo y JK, y JK nos dio un aviso para poner la tele. Mas porno, dos canales, eso si, todo censurado al igual que en los sexshops que habíamos visto. A la mañana siguiente, queriendo ver dibujos japoneses ya de una vez, descubrí que uno de los canales de porno era de 24h O_O.

Por surzin, en: Japón