Horizontes Divididos

Publicado el 20 de Septiembre, 2005, 12:17

Día 2: De la broma del sol y nuestra llegada a Kyoto

Al salir el sol, voy yo y me levanto pensando que sería hora ya de ponerse en marcha, y justo antes de levantar al resto miro el reloj y veo que eran las... 4:30 de la mañana O_O. Como no me pude volver a dormir me di vueltas por el YH. Cuando el resto se levanto, fuimos a buscar a Miguel para dejar las maletas grandes en el piso de Hiromi y cogimos nuestro primer SHINKANSEN dirección Kyoto. El tren flipante, increíblemente rápido.


Shinkansen


Al llegar a Kyoto volvimos a hacer el tonto, en vez de coger un autobús que nos dejaba en la puerta, decidimos coger un tren JR que según el mapa estaba a un dedo. Después de casi una hora caminando cuesta arriba y con las maletas a cuestas, conseguimos llegar al YH, las llagas en las manos me duraron todo el viaje . Bueno, el YH estaba genial, pero preferíamos pasar el día en la ciudad, así que fuimos al centro, esta vez en el bus.

Nada mas llegar, dimos una vuelta y encontramos un restaurante típico de ramen, así que entramos a comer. El ramen esta delicioso, lo voy a echar mucho de menos. Después de comer, andamos un poco y nos encontramos el primer templo de nuestro viaje, Higashi-Honganji. Basado en dos unidades (Higashi y Honganji), algunas fuentes, el puesto de souvenirs y el jardín con el laguito para los peces y las tortugas. Precioso, pero la unidad grande estaba en obras, así que por fuera no lo pudimos ver, porque los japoneses, cuando un edificio esta en obras, lo cubren totalmente con una lona por fuera para que no se vean. Aun así, por dentro si que lo vimos.


Templo Higashi

Tras esto, volvimos a la estación sin saber a donde ir, por suerte, nos encontramos a unos chicos de Pamplona que nos dieron un mapa de la ciudad y nos dijeron qué podíamos ver, así que después de darles las gracias, nos dirigimos al templo del agua (KIYOMIZUDERA). Una zona religiosa enorme, emplazada en la montaña, lleno de templos, esculturas y, por supuesto, fuentes de agua. Impresionante, tan bonito que me fundí la cámara de usar y tirar de 26 fotos que acababa de comprar.


Templo Kiyomizu

Luego, cogimos el bus y fuimos a la zona de compras. Genial, varias callecitas techadas y llenas de tiendas, y montón de luces. Después de comprar algunos colgantes de naruto, volvimos al hotel, donde no se acabaron las sorpresas. Después de cenar, me fui a duchar y cuando volví al comedor, descubrí que mis amigos estaban en la terraza con los dulces que habían comprado. Al sentarme, vimos que en la mesa de al lado estaban tres japonesas sentadas y ni cortos ni perezosos, las llamamos y las invitamos a unos dulces, de las tres se acercaron dos. Dos chicas monas y simpáticas que no tenían ni idea de español, por supuesto, pero tampoco de ingles, así que con nuestro superjaponés nos tuvimos que defender :p. Estuvimos hablando de las cosas que les gustaban de España y de donde eran y de su universidad, y no me acuerdo de que más. La tercera en discordia, parece que se paso un poco con la cerveza y estaba a punto de potar, así que al final las tres se fueron a dormir, y nosotros también porque no teníamos nada que hacer.

Por surzin, en: Japón